miércoles, 28 de marzo de 2007

Quinta inmersión. Los límites del oceano




Esperó impaciente y nervioso toda la noche. La miraba una y otra vez y bebía de su tristeza. Cerraré los ojos para no volver a ver a Catalina.
Con las primeras luces se puso en camino.

2 comentarios:

Fass dijo...

Vale. Máis por favore (omito hacer comentarios más profundos porque anda una chirimoya por ahí que me los cuestiona con 'expresiones chicle')

casiopea dijo...

Chirimoya hace tiempo que no se pasea por esta pecera.
Próximo evento: rodar un corto. Por favor fass, busque usted un día y una ciudad.